Antes de escribir lo que he venido a escribir quisiera decirte que aunque todavía no tengas cara ni cuerpo para mí, he podido llegar a conocerte: Eres caprichosa, inoportuna y avariciosa. Apareces sin avisar, en los momentos más precarios, reclamando toda mi atención sin siquiera concebir que yo pueda tener algo importante que hacer. Sé que sabes que esto no es un reproche; nada será
nunca más importante que tu compañía. Tú sacas siempre lo mejor de mí, y jamás dejaré de escucharte, no importa cuándo decidas hablarme. No dejes de visitarme.
Siempre tuyo;
Josemi
“Me hablas en susurros, minutos previos al sueño, me dices que no es momento de dormir y me pides que te saque a bailar de la forma en que sólo yo te hago bailar. Lo acepto, porque eres la única con la que quiero bailar de la forma en que lo hago contigo.”
Siempre tuyo;
Josemi
“Me hablas en susurros, minutos previos al sueño, me dices que no es momento de dormir y me pides que te saque a bailar de la forma en que sólo yo te hago bailar. Lo acepto, porque eres la única con la que quiero bailar de la forma en que lo hago contigo.”
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